10 ago. 2016

Reseña: Sueños de Piedra


Libro:  Autoconclusivo
Autor: Iria G. Parente y Selene M. Pascual
Editorial: Nocturna
Año de publicación: 2015
Número de páginas: 573
Precio aproximado: 16.50 euros
Género:  Novela juvenil
Tapa:  tapa blanda con solapas

Sinopsis: Érase una vez un reino muy, muy lejano donde un príncipe premió a un mago por ayudar a rescatar a una joven en apuros. Encantador. Lástima que nada de esto sea verdad. En realidad, el príncipe sueña con gloria y venganza; el mago, con que sus hechizos no sean siempre un desastre y la joven en apuros, con huir de un pasado que la atormenta... y del recuerdo del hombre al que ha matado. Érase una vez...


Esta es una historia de magia y seres sobrenaturales ambientada en el medievo. Pero también es una historia de superación personal, de luchar y alcanzar los sueños, y del verdadero significado del amor y la amistad. Que bonito me ha quedado, oye. Pero es la verdad. Y ahora vais a ver por qué.

Arthmael de Silfos es el príncipe heredero a la corona ya que es hijo único. O eso creía. Años después de su nacimiento aparece Jacquies, bastardo del rey y futuro rey puesto que es mayor que Arthmael. Éste último no está dispuesto a regalarle la corona, aquello con lo que ha soñado desde pequeño y que le pertenece a su hermano, hermanastro o lo que diga que sea. Intenta hacer entrar en razón a su padre pero al ver que el rey está entre la espada y la pared y no tiene intención de ayudarle, decide hacer algo por su cuenta. Piensa que si el pueblo escucha las hazañas e heroicidades que hace un heredero a la corona le convertirán en rey. Y dicho y hecho. Coge lo necesario (poca cosa, la verdad) y sale de palacio dispuesto a matar monstruos, salvar doncellas en apuros y todas esas cosas que, según él, le convertirán en Arthmael I de Silfos, El Héroe.

Lynn (se lee /liin/, hice una encuesta en twitter y la propia Iria me respondió) es una joven de diecisiete años que vive atrapada en un burdel de la ciudad. Lleva ahí muchos más años de los que ha ella le hubiesen gustado. ¿Pero qué se le va hacer? No puede cambiar el pasado. Ni decirle a su yo huérfana que no acepte la mano de Lord Kenann, que no va a ayudarle a salir de calle. Sin embargo está harta. No aguanta ver pasar por su cama a cientos de hombres tiendo que poner buena cara para no recibir golpes. Se acabó. Quiere una nueva vida. Necesita una nueva vida. Por eso consigue apuñalar a su jefe en la espalda, y creyendo haberlo matado, huye del burdel con intención de abandonar Silfos para siempre, viajar a cualquier otro país de Marabilia y convertirse en la mercader que siempre quiso ser.

Hazan por su parte es un chiquillo de catorce años más niño de lo que se pueda llegar a pensar pero con unas ideas y valores más propios de un adulto que de un joven adolescente. Se encuentra inmerso en una misión, y es que su hermana corre peligro de vida o muerte. Ha sido envenenada y le envía a él a por el antídoto a una de las Torres del país. Él es un joven hechicero que no se lleva muy bien con la magia y por eso cuando un príncipe frustrado y una plebeya fugitiva le encuentran, está convertido en rana.


He de decir que este libro ha sido una grata sorpresa. Esperaba que me gustase por todas las reseñas positivas que había leído pero no me ha decepcionado.

Es la primera novela tan larga que leo escrita a cuatro manos y puedo asegurar que hasta bien entrado el final de la historia no he podido distinguir quién escribía cada parte, si Iria o Selene. Y aún así no estoy muy segura de haber acertado.
Está muy bien narrado incluyendo palabras y expresiones propias de la época en la que está ambientada la novela. Saben como atrapar al lector y hacer que siga leyendo sin darse cuenta. Cosa importante ya que el libro tiene más de 550 páginas.
Además, es el primer libro que leo que no se cuenta por capítulos. La historia se divide entre lo que narra Arthmael, el punto de vista de Hazan y lo que cuenta Lynne, agilizando así el ritmo de la historia y consiguiendo que conectemos al 100% con ellos.

Una cosa que me ha ENCANTANDO, así con mayúsculas, en negrita y subrayado, es una escena que ocurre y que llevo muchísimo tiempo deseando leer en un libro de literatura juvenil.
Aviso: aquí puede que haga algún spoiler, así que si no has leído el libro baja hasta que dejes de ver las letras rosas.

Lo que siempre dicen esas protagonistas fuertes (en apariencia o en el interior) y valientes de que no quieren a un hombre a su lado (en el sentido romántico) porque ellas mismas se valen para todo no es más que una idiotez. Arthmael le dice a Lynn que dejarse querer por alguien a quién tú también quieres no es un signo de debilidad. Y tiene toda la razón. ¡Bravo por él!

En cuanto a los personajes podemos destacar a los tres principales:
Arthmael es un príncipe que nunca ha salido de palacio. Está acostumbrado a los privilegios que conlleva ser el hijo del rey y sueña con ocupar el puesto de su padre cuando éste muera. Sin embargo las aventuras que vivirá junto a Lynn y Hazan durante su viaje le harán ver el mundo de otra manera. Conocerá lo que hay fuera de las puertas de su casa y todos los peligros y maravillas que se esconden por ahí. Dejará de valorar un cuerpo bonito para pasar una noche, el calor de su habitación e incluso en ocasiones la corona, para empezar a valorar otras muy diferentes que nunca creyó que le importarían.
Lynn por el contrario nunca ha tenido una vida fácil. Cuando era muy pequeña su madre murió, y años después perdió también a su padre. Tuvo que aprender a valerse por sí misma en un mundo de hombres desde muy pequeña. Ha visto y sufrido cosas que cree que le han hecho inmune a cualquier otro sentimiento. Por eso cuando empieza a encariñarse del pequeño Hazan o cuando descubre que Arthmael no intenta que se abra de piernas, se siente perdida. No está acostumbrada a que nadie dé la cara por ella, a que le apoyen y se preocupen por su bienestar.
Hazan es un adolescente con apariencia de niño y miedos de niño pero con acciones y pensamientos que bien se podrían comparar con los de cualquier joven cuatro o cinco años mayor que él. Su sueño de pequeño era ser hechicero y, aunque en parte lo consiguió, aún tiene esa espinita clavada dentro. Además, su hermana confía en él y no está dispuesto a fallarla.

El final me ha gustado y no me ha gustado más o menos a partes iguales. Según mi punto de vista Lynn no aprende la lección. No puedo decir mucho porque sería spoiler pero lo que ocurre en los últimos capítulos, lo que sufre ella física y emocionalmente, no solo le hace daño a ella. También consigue herir a las personas a las que quiere por su actitud. Yo tengo clarísimo que no hubiera actuado así y me sorprendió ver que, después de todo por lo que pasó, actuase de esa manera.

En resumen: Sueños de piedra es una novela maravillosa ambientada en un mundo increíble y con unos personajes mágicos. La forma de narrar de las autoras consigue atraparte desde la primera página. Pese que bajo mi punto de vista hay algún fallo, en general es una novela 100% recomendable.


2 comentarios:

  1. Creo que todavía no he leído ninguna reseña negativa de este libro así que mis ganas de leerlo son reales. Un besote :)

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  2. ¡Hola! Este libro me llama mucho la atención, fue genial tu reseña, este libro tiene muy buenas críticas, espero leerlo pronto. Saludos ♥

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